
Mi madre siempre me decía (bueno, ¡y me sigue diciendo!)… “eso es envidia sana”. Sí, cierto, la envidia sana existe, yo mismo la tengo acerca de personas a las que admiro por acciones o valores que yo algún día espero tener, gente que merece la pena respetar. Luego, hay otro tipo de envidia, que calificándola de una manera un poco vulgar, la podríamos llamar como la no-sana.
¿Quién puede tener esa envidia no-sana? Habrá gente que la tenca, sin duda; Ese tipo de envidia que te hace atacar a las propias personas que te la causan, demostrando una carencia de personalidad grave. No sé si los autores de los ataques que hemos recibido en estos últimos dos días en el servidor principal de BitaBlog son propios de alguien con envidia (¡no-sana, por supuesto!) o de un colectivo que sufre ese mal llamado miedo. ¿Miedo a qué? Seguramente sólamente sea envidia.
Agradezco personalmente a mi socio Carlos, a aLeZX (¡te debo una entrada!) y en general, a todos los que hemos conseguido soportar esto, además de (vale, me incluyo) haber realizado un gran trabajo y es fuerzo para repeler la gran cantidad de ataques contínuos que hemos recibido. Lo único que han conseguido es aumentar nuestra dosis diaria de café ;-)

Aprovechando la intensa actividad como redactor de 

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