
Foto: godsign
De sentido común es que cuando uno espera la salida del amanecer, es porque no tiene el mismo ritmo de descanso que el resto. Si hay algo que he esperado con impaciencia, e incluso algunas veces con agresividad hacia mi entorno, ha sido el amanecer.
Un amanecer tras una larga, larguísima noche de duro trabajo, trabajo que se hace interminable pero que sabes que depende de ti, que eres un engranaje fundamental en la máquina y que eres una de las piezas que más tiempo tiene que estar funcionando, para bien o para mal.
Mientras que para unos la salida del Sol representa el inicio de un nuevo día, para otros pocos simboliza el final, dejando al atardecer sin personalidad propia.

Aprovechando la intensa actividad como redactor de 
