Experiencia de acompañamiento con Par Biomagnético durante el seguimiento de un quiste ovárico
Ocho sesiones complementarias realizadas entre dos estudios médicos por imágenes
Una mujer de 38 años recibió en Junio de 2025 el diagnóstico de un quiste en uno de sus ovarios. Según la información obtenida a través del estudio médico por imágenes, la formación medía aproximadamente 7 centímetros de espesor y poco más de 8 centímetros de diámetro.
Debido a sus características y dimensiones, en ese momento se evaluaba la posibilidad de realizar una intervención quirúrgica. Antes de tomar una decisión definitiva, debía efectuarse una nueva ecografía para observar la evolución del quiste y determinar los pasos médicos que correspondieran.
Durante el período comprendido entre ambos estudios, la mujer decidió incorporar sesiones de Par Biomagnético como herramienta complementaria.
Desde el comienzo quedó establecido que este acompañamiento no reemplazaría las evaluaciones médicas, los estudios diagnósticos ni las indicaciones de los profesionales responsables de su atención.
El proceso de acompañamiento
En primer lugar se realizó un rastreo completo dentro del enfoque del Par Biomagnético. A partir de ese rastreo se estableció una secuencia de ocho sesiones.
Las sesiones fueron realizadas a distancia y de manera asincrónica, con una frecuencia aproximada de una sesión cada tres días. El proceso se completó a fines de Septiembre .
Durante este período no se suspendieron ni modificaron las indicaciones médicas. El objetivo fue incorporar el Par Biomagnético como un recurso complementario mientras se esperaba la realización del nuevo estudio por imágenes.
El resultado del nuevo estudio por imágenes
A mediados de Septiembre de 2025 se realizó la ecografía de control prevista. Al comparar este estudio con el efectuado en enero, se informó una reducción cercana a 5 centímetros respecto de las dimensiones registradas inicialmente.
Además, en el nuevo estudio ya no se observaba la vascularización que presentaba anteriormente la formación. Este dato resultaba especialmente relevante dentro de la evaluación médica, debido a que la red de vasos sanguíneos podía favorecer su crecimiento.
Según lo comunicado a la mujer durante el seguimiento profesional, el quiste había pasado de presentar características complejas a ser considerado un quiste simple, sin red de vasos sanguíneos.
A partir de los resultados obtenidos en esa ecografía, se le informó que ya no resultaba necesario extirparlo en ese momento. La evolución posterior y cualquier nueva decisión continuarían dependiendo de los controles y de la evaluación de sus médicos.
La diferencia observada entre ambos estudios forma parte de la evolución documentada del caso. Sin embargo, una experiencia individual no permite afirmar que los cambios se hayan producido como consecuencia directa de las sesiones de Par Biomagnético.
Una evolución observada dentro del seguimiento médico
Esta experiencia reúne dos aspectos diferentes de un mismo proceso: por un lado, el acompañamiento complementario realizado con Par Biomagnético y, por otro, la evolución observada mediante estudios médicos por imágenes.
La reducción del tamaño del quiste, la ausencia de vascularización en la nueva ecografía y el cambio en su clasificación fueron resultados informados dentro del seguimiento profesional.
Aunque la evolución fue favorable y permitió evitar la cirugía que se evaluaba inicialmente, no corresponde establecer una relación causal entre las sesiones y los cambios observados.
Cada organismo, diagnóstico y proceso de salud presenta características particulares. Por eso, los resultados de esta experiencia no constituyen una promesa ni garantizan que otras personas puedan obtener una evolución similar.
¿Qué lugar ocupó el Par Biomagnético en esta experiencia?
En este caso, el Par Biomagnético fue incorporado como una herramienta de acompañamiento durante el período transcurrido entre el diagnóstico inicial y la ecografía de control.
El proceso comenzó con un rastreo completo y continuó con la secuencia de sesiones sugerida de acuerdo con la respuesta observada dentro del método.
En Espiral Azul, este tipo de acompañamiento se plantea siempre desde una perspectiva complementaria. Cuando existe una afección diagnosticada, la persona debe continuar con sus consultas, estudios y tratamientos médicos.
El Par Biomagnético no se utiliza para emitir diagnósticos médicos, modificar medicación ni indicar la suspensión de tratamientos convencionales.
¿Cómo se realizan las sesiones a distancia?
Las sesiones de Par Biomagnético a distancia se realizan de manera asincrónica. Esto significa que la persona no necesita conectarse mediante una videollamada ni permanecer disponible durante todo el procedimiento.
Antes de comenzar se recopila la información necesaria y se explica cómo se desarrollará el acompañamiento. Luego se realiza el rastreo correspondiente y se determina la cantidad y frecuencia sugeridas para las sesiones.
Si querés conocer el procedimiento con más detalle, podés consultar la entrada dedicada a esta modalidad:
👉 Leer: ¿Cómo es una sesión de Par Biomagnético a distancia?
¿Querés conocer más sobre el Par Biomagnético?
En el Centro de Conocimiento de Espiral Azul podés encontrar información sobre este método, su enfoque complementario y la forma en que se desarrollan las sesiones.
👉 Leer: ¿Qué es el Par Biomagnético?
¿Buscás un acompañamiento complementario?
Si estás atravesando una situación de salud y querés incorporar una herramienta complementaria de bienestar, podemos conversar sobre tu caso y evaluar si el Par Biomagnético puede acompañar tu proceso.
Antes de comenzar, te explicaré cómo trabajo a distancia, qué información necesito y de qué manera se organiza la secuencia de sesiones.
El Par Biomagnético no reemplaza la consulta médica, los estudios diagnósticos, la medicación ni los tratamientos indicados por profesionales de la salud.
Si querés conocer cómo trabajo o resolver alguna duda antes de comenzar, podés escribirme.